Fedea publica hoy un nuevo número de su Observatorio Fiscal y Financiero de las CC.AA. que ha sido preparado por José Ignacio Conde-Ruiz (Fedea y UCM), Manuel Díaz (Fedea) y Carmen Marín (Fedea). El informe analiza los ingresos y gastos autonómicos hasta julio de 2025 y presenta una estimación del saldo presupuestario de las CC.AA. a cierre del ejercicio. Nuestra proyección del déficit agregado para 2025 es del -0,2% del PIB, que es ligeramente más pesimista que la del Gobierno (-0,1%), pero mejor que la de AIReF (-0,4%).
Según los datos publicados por la Intervención General de la Administración del Estado el 30 de septiembre, el saldo en Contabilidad Nacional (CN) hasta julio de 2025 de las CC.AA. fue de -285 millones de euros (-0,02% PIB), lo que ha supuesto una ligera mejora con respecto al saldo del mismo periodo de 2024, que fue de -458 millones de euros (-0,03% PIB). Esta variación está impulsada por el incremento de las entregas a cuenta en 2025 y por los impuestos ligados al sector inmobiliario (ITP y AJD). En cambio, los gastos no financieros aumentan en un 4,8% hasta julio 2025 (7.097 millones de euros). Este crecimiento del gasto es preocupante porque supera lo permitido por la regla de gasto (3,2%).
En el ejercicio de proyección para estimar el cierre del año 2025, partimos del dato de julio de 2025 (-0,02% PIB) y se añade el saldo en CN de los meses de agosto a diciembre de 2024 (-0,2% PIB). Para refinar nuestro ejercicio de proyección, tendremos en cuenta los efectos diferenciales sobre los ingresos y los gastos entre agosto y diciembre de 2025 con respecto al mismo período de 2024.
Consideramos como efectos diferenciales de ingresos las mayores entregas a cuenta previstas (6.372 millones) para los meses de agosto a diciembre 2025, como efecto diferencial negativo (menores ingresos) hay que tener en cuenta que en septiembre de 2024 se produjo la actualización pendiente de las entregas a cuenta de 2024 desde enero de 2024 (-6.044 millones). Por último, estimamos el aumento en la recaudación del Impuesto de Transmisiones Patrimoniales y Actos Jurídicos Documentados y del IGIC Canario y también incluimos en el País Vasco el impacto excepcional que supuso las devoluciones extraordinarias del IRPF al personal de mutualidades laborales. Este último efecto supone un efecto diferencial positivo en los ingresos de 1.884 millones. En total, los efectos diferenciales de los ingresos son 2.211 millones de euros (0,1% PIB).
En lo que respecta al efecto diferencial de los gastos, se añade el impacto que va a tener, de mantenerse, el incremento del gasto registrado a julio de 2025 en cada Comunidad en las partidas de Gastos de personal, Consumos intermedios, transferencias sociales en especie e intereses, que estimamos en 2.933 millones de euros. En el caso de los gastos de personal, tenemos en cuenta el impacto diferencial del incremento retributivo complementario del 0,5% anual vinculado a la inflación e implementado a partir de julio de 2025 con efectos retroactivos de enero 2024. Para estimar este efecto diferencial consideramos que esto va a suponer un gasto adicional del 1% del gasto de personal registrado a diciembre de 2024, lo que supondrá un mayor gasto de 1.080 millones de euros. También se excluyen de la estimación del déficit los gastos extraordinarios generados por la DANA de Valencia que son 755 millones de euros. En suma, el efecto diferencial de gastos supone un aumento de éstos en 3.258 millones (0,2% PIB).
Por consiguiente, los efectos diferenciales de ingresos y gastos junto con el saldo esperado de agosto a diciembre dan lugar a un saldo previsto en CN -0,2% PIB (véase Tabla 8).
Por CC.AA., como se puede ver en la siguiente figura aprecia una elevada heterogeneidad en nuestras previsiones.
Gráfico 7. Proyección Saldo CN para las CCAA 2025 (% PIB)
Aunque esta estimación mantiene prácticamente sin cambios el déficit de cierre de 2024 (-0,2% del PIB) es un mal dato porque se produce pese al aumento de la recaudación del ITP y AJD. Este ingreso está ligado al boom inmobiliario que estamos viviendo y creemos que tendrá carácter extraordinario. Además, al mismo tiempo observamos un fuerte crecimiento del consumo público, que tiene carácter permanente y supone un deterioro del saldo estructural.
Con la aplicación de las nuevas reglas fiscales europeas, nuestro país debe abordar un proceso de consolidación fiscal importante que incluye no solo el control del gasto público sino también la reducción de deuda pública. Indudablemente, las CC.AA. deben formar parte de este proceso y comenzar a controlar su gasto, ya sea con la inclusión de medidas de reducción del mismo o la puesta en marcha de mecanismos que mejoren la eficiencia.
Referencia completa
Conde-Ruiz, J. I, Díaz, M. y Marín C. (2025): “Observatorio Fiscal y Financiero de las CC.AA. Previsiones de cierre 2025.” Estudios de Economía Española no. 2025-30. Madrid.


