Observatorio de Dependencia

Cuarto informe del Observatorio de la dependencia

La cuarta entrega del Observatorio de la Dependencia se enmarca en un escenario más estable de pandemia y con un balance más favorable respecto de los informes precedentes. Han pasado quince años desde la creación y eso se nota positivamente. En esta nueva entrega, destacamos dos aspectos de notable relevancia presente y futura. Por un lado, la importante reducción de las listas de espera, con una cifra actual de 195.000 personas pendientes de recibir prestaciones, un 50% menos respecto del pico máximo registrado en diciembre 2015 (385.000 personas). Por otro lado, el aumento de la partida para dependencia en los Presupuestos Generales del Estado que previamente había sido congelada, debido a la prórroga presupuestaria, en 2019 y 2020 hasta alcanzar 2902 en 2022, el doble de lo presupuestado en 2018.

España en perspectiva comparada

Las limitaciones en la vida diaria y las ayudas para la dependencia

En general, las personas de 65 años o más reciben ayudas para la dependencia en mayor medida en el hogar que en las instituciones (en más del 70% de los casos). En España, por ejemplo, el 9,4% de las personas de 65 años o más recibieron ayudas en sus hogares, frente al 1,9% en instituciones.

En conjunto, en España solo el 11,3% de la población de 65 años o más recibía ayudas para la dependencia, bastante superior al promedio de la OCDE, pero inferior a países como Suiza y Alemania, donde las ayudas representan un 23,4% y un 18,4% respectivamente, y en general los países del norte de Europa.

Evidencia para España

El limbo de la dependencia o lista de espera del SAAD

En relación con la gestión de las variables claves del SAAD, en el último periodo de abril 2022 a abril 2021 se observa una bajada en casi todas las comunidades en el número de personas con derecho a prestación y en paralelo una subida en el número de personas con prestaciones, lo que genera un balance favorable. Esto se relaciona con lo que denominamos limbo de la dependencia, es decir, aquellos individuos que se encuentran en lista de espera para recibir las prestaciones.

En 2015 se registraban cerca de 385.000 personas que habiendo sido evaluadas positivamente no habían recibido prestaciones. Desde entonces la brecha entre personas con y sin prestación se ha ido acortando notablemente hasta situarse en la actualidad alrededor de 195.000 personas.

A nivel regional, la mejora es contundente respecto de 2015 y también significativa en relación con el año 2019, dado que las listas de espera del SAAD se han reducido en gran medida. Andalucía, Cantabria y Asturias redujeron entre 11 y 14 pp sus listas de espera entre abril de 2019 y 2022. Cabe resaltar el caso de Castilla y León donde el porcentaje de personas que esperan recibir prestaciones es prácticamente nulo, del 0,14%.

Plan para la reducción de la lista de espera

Con fecha 30 de abril de 2021 se aprobó un Acuerdo para reducir las listas de espera del SAAD por parte del Consejo Territorial de Servicios Sociales y de Autonomía Personal y Atención a la Dependencia denominado Plan de Choque SAAD. El acuerdo estableció una meta general esperada que, al finalizar el año 2021, pretendía reducir la lista de espera de personas pendientes de resolución en 60.000 personas, lo que significaba que en el primer año de aplicación del Plan de Choque la lista de espera no debía superar las 170.000 personas, que, aunque no se alcanzó sí que se observó una notable reducción. Además, se determina un objetivo para la tasa de pendencia de PIA (el cociente entre las personas pendientes de PIA sobre personas con grado) del 12,7% a nivel nacional desde el 17,1% observado a finales de 2020.

Sin embargo, hasta el momento no se ha podido alcanzar la meta general esperada pero los valores actuales reflejan un escenario más alentador que en años anteriores dado que el número de individuos que continúan en espera o pendientes de resolución PIA es de 194.000 personas con una tasa de pendencia del 13,5% (es decir, una reducción de casi 4 pp respecto de 2020).

Figura 1. Resumen seguimiento del Plan de reducción de la lista de espera del SAAD
Fuente: IMSERSO

Es importante añadir en esta línea la reciente publicación del Acuerdo adoptado por el Consejo Territorial de Servicios Sociales y del SAAD, sobre criterios comunes de acreditación para garantizar la calidad de los centros y servicios del SAAD, que se estima tendrá un impacto presupuestario de 345 millones de euros en el año 2023.

La financiación a la dependencia

Un hecho destacable durante 2021 y 2022 es el impulso a la partida de dependencia en los Presupuestos Generales del Estado, estancados durante 2019 y 2020 en los niveles presupuestados de 2018. En 2021 se establece un presupuesto de 2.353 millones de euros aumentando un 68% respecto de 2020 y posteriormente en 2022 el nivel presupuestado asciende a 2.902 millones de euros, un 23,3% más que en 2021.

Por otra parte, el gasto público del SAAD a nivel regional, que sigue una senda discordante de la del presupuesto a nivel nacional, se recuperó entre los años 2019 y 2018 en prácticamente todas las comunidades en alrededor del 8%. Sin embargo, en el último periodo analizado entre 2020 y 2021 hay una reducción casi generalizada en la mayoría de las comunidades autónomas, siendo las caídas más significativas en Aragón (25%) y Castilla y León (16%).

Nivel de empleo

Durante el primer año de la pandemia se percibió una desaceleración, incluso un leve retroceso, respecto del año anterior, debido fundamentalmente al impacto de la primera oleada de la pandemia en el sector residencial. Afortunadamente, en el año 2021 se recuperó el nivel de empleo en el sector de la dependencia. Por ejemplo, en el cuarto trimestre 2021 el número de ocupados en el sector aumentó un 8% respecto del mismo periodo del año anterior.

En cuanto a la evolución de los principales parámetros del empleo en el sector en 2020 se ve marcadamente afectada por la pandemia. Destacamos que la fracción de empleo indefinido cae por debajo del 72% (2 pp menos que en 2019); que la fracción con contrato temporal asciende del 26% al 28%; por otro lado, la proporción que trabaja a tiempo parcial baja muy levemente al 28%; y, finalmente, el nivel de feminización del sector crece considerablemente, hasta el 84%, para posteriormente, a finales de 2020 volver a los niveles previos. No nos cabe duda de que la reciente reforma laboral tendrá consecuencias positivas en el sector.

Impacto del COVID-19 en la gestión del SAAD

En todas las instancias del procedimiento de dependencia, el número de fallecidos aumenta considerablemente entre 2019 y 2020. Por ejemplo, en 2020 34.408 personas fallecieron pendientes de recibir dicha prestación, un 12,3% más que en 2019 (17% del total de personas fallecidas con derecho a prestación). Afortunadamente, en 2021 la excesiva mortalidad en el grupo de pendientes de prestación y con prestación se normalizó a los niveles previos a la pandemia.

Hemos mejorado, pero resta trabajo por hacer

Para finalizar debemos resaltar que el mensaje general de este informe es positivo. Hemos mejorado en múltiples direcciones (especialmente en lista de espera y presupuesto) sin empeorar claramente en ningún aspecto significativo. Por otra parte, el sector de la dependencia, incluido el sector residencial, ha sido capaz de superar la fase más dura de la pandemia. Aun así, queda un amplio margen de mejora en lo que respecta a la sustitución de prestaciones económicas por prestaciones de servicios, en lo relativo a la agilización de trámites y procedimientos, a la organización, gestión y control de residencias y, finalmente, en lo que respecta a la mejora de las condiciones de estabilidad del empleo y los niveles salariales prevalentes en el sector. Esperemos que la reciente reforma laboral sea capaz de contribuir a este último objetivo.

Trabajo completo, véase:

Jiménez, S. y Viola, A. (2022). “Observatorio de la dependencia: Cuarto informe.” Fedea, Estudios sobre la Economía Española no. 2022-16. Madrid

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