La economía española culmina su recuperación, pero la productividad sigue siendo su asignatura pendiente
La Fundación Rafael del Pino, BBVA Research y Fedea han publicado hoy una nueva edición del Observatorio sobre el Ciclo Económico en España, correspondiente al segundo trimestre de 2025, titulada El Desempeño de la Productividad en España y sus Causas. El informe analiza la evolución del PIB por persona en edad de trabajar (PIB por PET) y los factores que explican su comportamiento en los últimos trimestres.
Según el estudio, la economía española ha completado su recuperación tras la pandemia, alcanzando por primera vez, tras cinco años, un nivel de PIB por PET superior a su tendencia de largo plazo. Con ello, España regresa a su crecimiento potencial histórico, en torno al 1 % anual, aunque el informe advierte que buena parte de este avance se apoya en el impulso de la demanda interna y el crédito, más que en mejoras estructurales de productividad.
El análisis muestra que el consumo y la demanda de vivienda han sido los principales motores del crecimiento en la primera mitad de 2025, mientras que los factores de oferta, especialmente la productividad total de los factores (PTF) y la inversión en capital residencial, siguen actuando como frenos. La fuerte demanda de crédito empresarial ha contribuido a sostener la actividad, pero persisten los riesgos derivados de una inversión productiva todavía débil.
El mercado laboral mantiene un tono positivo: la tasa de desempleo ha descendido a su nivel más bajo desde antes de la Gran Recesión, pero la relación vacantes/desempleo supera con holgura los registros prepandemia, lo que refleja ciertos estrangulamientos y un tensionamiento en el mercado de trabajo. Junto a ello, la participación de los salarios en la renta nacional ha aumentado hasta el 53,8 del PIB.
En términos contables, el aumento del PIB por PET en la primera mitad de 2025 se explica íntegramente por la producción por hora trabajada, ya que las horas trabajadas por persona apenas aportan, lo que refleja una mejora en la eficiencia del empleo. Sin embargo, el Observatorio advierte de que la productividad por hora trabajada había aumentado solo un 3 % desde 2019 hasta la mitad de 2025, mientras que la productividad por ocupado o por empleado equivalente a tiempo completo sigue estancada o por debajo de los niveles prepandemia, evidenciando debilidades estructurales persistentes.
El informe incorpora también la perspectiva internacional, mostrando que la brecha del PIB por PET entre España y la UE8 se ha ampliado hasta 33 puntos porcentuales, impulsada por un rezago sostenido en productividad y en la tasa de actividad. Reducir las horas trabajadas sin mejorar la eficiencia o el nivel de ocupación, advierte el Observatorio, aumentaría la distancia con Europa, ya que España solo compensa parcialmente su menor productividad con más horas trabajadas.
En línea con los recientes informes del FMI, el Observatorio identifica la baja productividad total de los factores y la limitada inversión en capital e innovación como los principales obstáculos al crecimiento a largo plazo. Fortalecer la inversión productiva, reducir la incertidumbre económica y mejorar el entorno para la innovación y el crecimiento empresarial serán claves para mantener una senda de expansión sostenible.
Más información
Boscá, J. E., R. Doménech, J. Ferri, V. J. Pallardó, C. Ulloa (2025). “El desempeño de la productividad en España y sus causas.” FEDEA, Estudios sobre la Economía Española no. 2025-27, Madrid.



